martes, 21 de abril de 2015

Aloe colgante



Este tipo de aloes se encontraba en regiones selváticas de Nevaría y más allá del ultimo rio del sur. Sus hojas eran casi de dos palmas de largo delgadas de media pulgada de grosor y una pulgada de ancho, y crecían en forma de gancho para poder adherirse a la corteza de los árboles o a las ramas de los arbustos. Buscaban trepar por los arboles e ir extendiéndose por las ramas enroscándose en ellas. Su tallo crecía desde el suelo y se iba extendiendo al caer las hojas, de él también salían raíces aéreas que le permitían aferrarse la superficie y al mismo tiempo nutrirse, en caso que el tallo fuera cortado del piso. En tal caso la planta no moría sino que era capaz de parasitar al árbol en el que se encontraba. Este aloe no era capaz de ramificarse no obstante, de sus raíces podían crecer hijuelos que se extendían por otras ramas sin necesidad de tocar el suelo. El mismo peso de las hojas solía dejar colgando a los árboles boca abajo en dirección al suelo, ya que podían realizar fotosíntesis de ambos lados.


Procedencia y distribución:

Nevaria y territorios selváticos más al sur de Nevaria.


Utilización y consumo:

Ninguno.